En Picnic Restaurant todo está hecho con amor y cariño, como dicen en su web, y comprobamos que es verdad. Este restaurante, situado en un encantador córner a un paso del Parc de la Ciutadella, es el sitio perfecto para un brunch o una cena.
Su comida y sus cócteles varían durante el año, para ofrecer platos de temporada ricos ricos. Afortunadamente algunos platos permanecen, como las croquetas de quinoa y patata, que nunca fallan cuando vamos.
Habíamos ido un par de veces al brunch, cuando sus mesas se llenan de gente y es difícil encontrar sitio, pero esta vez fuimos a cenar para probar platos diferentes (la carta es distinta si vas a cenar o al brunch), y también porque nos apetecía estar un poco más tranquilos.

Fue una cena genial, todo sabrosísimo. Comida casera, precios razonables, personal muy amable… ¡el Picnic lo tiene todo para volver! Estos fueron los platos que alegraron nuestra noche:
Empezamos con sus estupendas croquetas de quinoa y patata, con creme fraîche. Jugosas, nada aceitosas y con el punto cremoso y ligeramente ácido que le aporta la creme fraîche. La ración de tres se nos quedaba corta, pero ¡había que dejar sitio para los demás platos!

De segundo entrante pedimos el tiradito de vieira con ají amarillo, que nunca habíamos probado. Fresquito y con el equilibrio justo de acidez (a veces en algunos restaurantes peruanos se pasan con la lima).

Como principales yo elegí el pulpo a la brasa (como buena gallega, el pulpo siempre me tira). Me encantó la forma de prepararlo, y eso que los gallegos solemos renegar un poco de todo lo que no sea «pulpo á feria»). Venía en una mini sartén servido con un salteado de setas y espinacas, y una salsa deliciosa que me supo a gloria. La próxima vez que venga creo que repetiré plato.

Mi acompañante fue a lo seguro, la hamburguesa de cochinita pibil que ya había probado en uno de los brunch. La carne tenía un toque ahumadito buenísimo, y eso que ya sabéis que no soy de carne…

Para el postre nos pedimos un crumble de ciruela (¿ciruela? pues sí, yo tampoco lo había visto nunca), que nos sorprendió bastante. Estaba templado, jugoso y con el toque justo de dulce. Venía servido con helado de vainilla en una encantadora bandejita, como podéis ver en la foto.

Se agradece encontrar un restaurante así en el Born, que se ha ido convirtiendo en un barrio cada vez más turístico y lleno de locales basura, literalmente. Basta descuidarse un poco y caer en la trampa de esos «restaurantes» de paellas precocinadas para cebar a los turistas.
Afortunadamente, sitios como el Picnic Restaurant nos recuerdan que se puede comer bien a buen precio y en un sitio acogedor donde te reciben con los brazos abiertos.
Bendito Picnic, ¡quédate aquí por mucho tiempo!
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Picnic Restaurant, cenas y brunch en el Born
Dirección: Comerç, 1. Barcelona Horario: lunes de 10:00 a 16:30 h. Martes a sábados de 10:00 a 16:30 h y de 20:00 a 1:00 am. Domingos de 10:00 a 16:30 h. Teléfono: 935 11 66 61 Precio medio: 15-25 euros/persona.
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