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San Kil, un restaurante coreano para sentirse en familia

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Qué se nos habría perdido a nosotros un sábado por la noche en una de las calles más alejadas y menos alumbradas del barrio de Gracia. Lejos del bullicio de las plazas, donde los bares despliegan enormes terrazas para disfrute de la gente, allá íbamos caminando por medio de la oscuridad, por calles en las que todas las puertas estaban cerradas y donde reinaba una tranquilidad digna de una película de suspense.

Pero de repente se ve a lo lejos una pequeña luz que alumbra un discreto cartel. Tiene que ser aquí, el San Kil tiene que ser aquí. ¡Efectivamente! Siguiendo la recomendación de una amiga llegamos hasta este recóndito restaurante coreano, de esos a los que, a pesar de no estar en el centro de la ciudad, no les falta clientela.

Es sencillo hasta decir basta, pasa fácilmente desapercibido y puede confundirse con cualquier chino barato de fritanga, a no ser que ya sepas a dónde vas.

La comida del restaurante coreano San Kil

La carta no es extensa, el local no es lujoso, aquí se viene a comer bien y eso lo cumplen a rajatabla. Platos tradicionales coreanos, con muchísimo sabor y un inconfundible estilo casero que sólo logran los negocios pequeños y familiares.

Tras elegir los platos entre una carta con pocas alternativas, la camarera, que a su vez era dueña del restaurante, nos trajo un plato con cuatro aperitivos diferentes. No los habíamos pedido, ¿se habrían equivocado? No, todos esos aperitivos eran cortesía de la casa, algo inimaginable y más aún estando en una ciudad como Barcelona, en donde el hecho de que te pongan unos simples cacahuetes con la bebida es motivo de aplauso.



Entrando ya en los platos de la carta, poca variedad en los entrantes y precios aparentemente caros en algunos platos. Pero no te dejes engañar, si un entrante vale 10 euros significa que llenará hasta al más glotón. Es lo que nos ocurrió cuando nos decantamos por la tortilla de kim-chi, una especie de col china condimentada y ligeramente picante.

Nos pareció un poco caro para ser un entrante, pero menos mal que sólo pedimos uno porque las dimensiones de aquella tortilla eran considerables. Deliciosa, por cierto. También tienen otros platos para abrir boca como la tortilla de marisco o la empanada casera coreana frita.

De plato principal pedimos la ternera con salsa y el bibimbab, un arroz con verduras y carne (se puede pedir sin carne), que se sirve en un inmenso cuenco con un huevo a la plancha encima. En el momento de servir lo revuelven ante tus ojos, mezclando todos los ingredientes y lo acompañan con un pequeño platito de una misteriosa salsa roja y espesa.

Como la camarera dijo que era ligeramente picante sólo dejé que me echase una cucharadita, por si acaso. Ya se sabe que, según en qué países, tienen el paladar hecho de otra pasta y lo que para ella podía ser “ligeramente picante” para mí podría ser el infierno mismo.

Pero resultó que la mujer tenía razón y al final acabé echando casi toda la salsa roja, que le daba un sabor tremendo al arroz. Fue un plato que me encantó y ya no concibo pedir otro diferente cuando vuelva.

El detalle

Este fue el aperitivo GRATIS que nos pusieron para abrir boca. Generosidad coreana…

De postre no pedimos nada, no son el fuerte del San Kil: flan con nata y nueces, macedonia de frutas o helado son las ofertas de la carta; demasiado occidentales que no pegan con la comida tan auténtica de este restaurante coreano. Y además de que no nos llamaban demasiado, nuestros estómagos ya estaban al borde del colapso.

En total, la comilona nos costó unos 20 euros por persona, nada caro dada la calidad y la cantidad de las raciones. En este restaurante coreano se centran en lo que mejor saben hacer. Platos sencillos, sin florituras ni innovaciones para gourmets, sino pura comida coreana tradicional, la misma que ellos hacen en casa y que ahora dan a los clientes el privilegio de probar.


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Restaurante coreano San Kil

Dónde: Legalitat, 22. Barcelona
Teléfono: 932 844 179
Horario: de lunes a sábado de 13 a 16 h. y de 20:30 a 0:00 h.
Precio medio: 15-20 €/persona
 
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28 ENERO 2017
3 COMENTARIOS
ÚLTIMOS COMENTARIOS

3 comentarios en “San Kil, un restaurante coreano para sentirse en familia

  1. Muchíssimas gracias por tu opinión y que además te haya gustado la comida coreana. Un honor de que compartas el trabajo de mis padres. Saludos cordiales y sigue escribiendo, aquí tienes un nuevo seguidor!

    1. Hola Kiwon! La verdad es que la comida de tus padres es buenísima y les ha gustado a todas las personas que he llevado a comer allí. Espero que Sankil siga así mucho tiempo! Me alegro que te guste el blog y muchísimas gracias por tu comentario. 🙂

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