El blog de restaurantes de Barcelona que se disfruta sobre la mesa

The Doping Club, pizzería, coctelería y restaurante sin carta

Aquí no hay carta. No sabes lo que vas a comer hasta que te sientas a la mesa y te traen un listado de ingredientes. The Doping Club es un restaurante diferente, donde el menú es nuevo cada día y los platos se elaboran sobre la marcha. ¿Hay algo que no te gusta? Simplemente dilo y te hará una versión diferente del plato. Eso se llama cocina personalizada.

Aunque en su precioso local hay en realidad 3 conceptos: el restaurante, la zona de pizzería gourmet y una exclusiva zona de cócteles para las noches más largas. Una experiencia gastronómica completa creada por los chefs Mauricio Zillo y Francesco Ruggiero, que ya cuentan con un espacio similar en Milán.

De lunes a viernes el restaurante ofrece un menú del día formado por dos entrantes, dos principales y dos postres. Para la cena puedes disfrutar de un menú degustación, que fue lo que nosotros probamos.

 

La Pizzería Gourmet “Dirty Office”

La zona frontal del local la ocupa la pizzería, bautizada como “Dirty Office”. En ella, a golpe de harina, elaboran las pizzas a partir de una masa madre de 17 años. Utilizando materias primas italianas como la mozzarella “fior di latte” o el lardo di Colonnata, un tipo de embutido hecho con manteca de cerdo y especias.

Pizzas de autor muy originales, como la tomate, puré de berenjena, burrata y anchoas del Cantábrico; la pizza de mozzarella, gorgonzola, nueces, miel y jamón serrano; o la pizza de tataki de atún, mozzarella, cebolla roja encurtida y tomate cherry confitado. Esta última fue la que probamos en nuestra cena.

 

La coctelería The Doping Club

Para animar la velada puedes ir a la zona de cócteles, con una bonita barra y un reservado con cómodos sofás. Esta zona es el reino de Francesco Galdi, ganador de la final italiana de la World Class Competition 2018.
Sus cócteles creativos son diferentes a lo que hayas probado hasta ahora. Fórmulas de autor con destilados de alta gama.

En su carta encontrarás cócteles como el “Pillowtalk”, elaborado con Don Julio Blanco Tequila, Chartreuse amarillo, haba tonka, lima y fruta de la pasión; el cóctel “Thyme Martini”, con Gin Tanqueray 10, Extra Dry Marini, pera, pomelo y tomillo; o el cóctel “Same Old Bamboo” hecho con Jerez seco, Belsazar, amargo de naranja y chocolate.

 

Nuestra cena en el restaurante The Doping Club

Nada más entrar me llamó la atención el gusto con el que está decorado todo. Pequeños detalles, maravillosas fotografías, velas y plumas en las mesas, lámparas vintage….

Marc fue el encargado de atendernos y de convertir la cena en una experiencia que seguro repetiremos. Con su amabilidad y su sonrisa perenne, nos explicó que cada día ofrecen tres menús degustación, de 4, 5 o 6 platos y el comensal nunca sabe qué va a comer. Únicamente te traen el listado de ingredientes que van a utilizar y si alguno no te gusta lo cambian.

Esta flexibilidad hace posible que todo tipo de público pueda disfrutar en The Doping Club: celíacos, intolerantes a cualquier alimento, vegetarianos, veganos… Yo quité un par de ingredientes, y mi acompañante ninguno, así que veréis distintas versiones del plato. Elegimos el menú de 5 platos y pedimos aparte una porción de pizza de su obrador.

El primer plato fue este Bonito del Norte con judías del ganxet, fresas y helado de vinagre de Módena. Increíble mezcla de texturas y sabores dulces y salados, que nunca habría imaginado que quedarían bien juntos. Nos quedaba mucho por ver la magia que hacen en The Doping Club con unos pocos ingredientes.

Seguimos con el “Pepino-limón”, un plato cítrico de cochinillo (en mi caso lo sustituyeron por chipirón) con cilantro, zanahoria, pepino y un toque de limón. Servido con las verduras ralladas y una ligera salsa cítrica que realzaba los sabores.

El siguiente plato fue una Maragota con calabacín blanco y verde y una salsa de cangrejo y chipotle. Este pescado gallego también recibe el nombre de “tinto”, aunque curiosamente es un pescado blanco de carne blanda y sabrosa. La presentación del plato era simplemente impecable, y el toque picante del chipotle daba un punto cañero al resto de sabores suaves del plato.

Seguimos con un magret de pato con pera de San Juan, col fermentada y cerezas. Acompañado de una reducción de pato deliciosa. Un plato de lujo para amantes de esta carne.

Además del menú puedes pedir porciones de pizza de su obrador, y no quisimos irnos sin probarla. La pizza del día era de mozzarella, tataki de atún, cebolla roja encurtida y tomate cherry confitado. Una delicia con una masa jugosa, de borde ligeramente gordito y un sabor tostado maravilloso.

Y por último llegó el postre, un delicado helado de fresa y helado multifrutas con chantilly y merengue. El toque fresco y ligero perfecto para acabar la cena.

El veredicto de la cena

En conclusión, un restaurante tremendamente original al que te apetecerá ir muchas veces porque siempre comerás algo distinto. Realmente tiene mucho mérito ofrecer algo así, por el esfuerzo que supone pensar un menú cada día.

Así que bravo a Mauricio Zillo y Francesco Ruggiero, por ser capaces de crear un concepto diferente a la cantidad de restaurantes que podemos encontrar hoy en Barcelona. Es un restaurante precioso, de mucha calidad, que estoy segura de que te sorprenderá muy positivamente. ¡A mí me ha fascinado!

 

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(No te lo pienses, te encantará. ¡Y es mejor ir con reserva para no esperar!)

The Doping Club, restaurante, pizzería y coctelería

Dirección: Calle Valencia, 205. Barcelona
Teléfono: 936 255 109
Web: thedopingclub.com
Precio: pizzería 15-20€/persona. Menús degustación: 4 platos (35 €), 5 platos (40 €) y 6 platos (45 €)
 
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28 ENERO 2017
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