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Louis 1856, el inolvidable restaurante secreto de Jordi Vilà

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[ESTE RESTAURANTE HA CERRADO]

Lunes por la noche. 50 personas citadas para cenar, en un lugar secreto de Barcelona, que no supimos hasta el último momento. El misterio rodeaba el nacimiento del nuevo restaurante de Jordi Vilà, chef con Estrella Michelín. Él quería algo muy especial para dar a conocer su nuevo proyecto “Louis 1856”, donde recupera el concepto tradicional de “restaurante”: platos en grandes raciones para compartir y donde la preparación de los platos se termina delante de los comensales.

En vez de dirigirse a críticos gastronómicos profesionales fuimos 50 los privilegiados que probamos el Louis 1856 antes que nadie. La revista Time Out había elegido a los “mejores foodies de Barcelona”, según su criterio, para que asistieran al preestreno de este exclusivo restaurante escondido en el sótano de la Fábrica Moritz de Barcelona. ¡Y tuve la suerte de ser elegida!

No conocía a nadie allí pero enseguida hice amigos, Thais, Joan y Lucía, con los que compartiría una comida maravillosa y una velada muy divertida. Todo empezó con unos cócteles en el bar y al poco rato ya charlábamos como si nada, con una comida de lujo y unos excelentes vinos que animaron aún más el cotarro.

Lo más increíble fue que la cena no era de menú cerrado sino que podíamos elegir entre cualquier plato de la carta. Menos mal que nos dejamos aconsejar por el jefe de sala porque si no, no habríamos sabido qué elegir. Todo sonaba tan bien… ¡Estábamos a punto de probar la cocina de un chef con Estrella Michelín!

tartar de vieira restaurante louis 1856 barcelona jordi vila

El concepto del Restaurante Louis 1856 es el de compartir la comida, por eso es mejor ir con varias personas en vez de ir en pareja. Nosotros éramos 4 personas en la mesa y pedimos 3 entrantes, 3 segundos y un postre para cada uno. Y casi salimos rodando porque las raciones son generosas… Además, el camarero de tu mesa termina de preparar y emplatar todos los platos delante de ti, dando más espectacularidad todavía a la ya de por sí espectacular comida.



De primeros pedimos un tartar de vieira, langostinos y pescado con ensalada de manzana, crema fresca y aguacate. Además de deliciosa y tierna, estaba muy fresquita, a todos nos encantó. También pedimos un gofre de hojaldre con boquerón, anchoa, y berenjena escalivada, espectacular presentación y buenísimo sabor; además venía acompañado de un vaso de chupito con granizado de vermut, ¡qué invento más fantástico!

gofre de boquerones restaurante louis 1856 barcelona jordi vila

Y por último, el tercer entrante fue “El bolet”, un plato en forma de seta gigante que en realidad estaba hecha de pollo al vino, puré de perejil y rossiyols, un tipo de seta. La presentación era excelente y el sabor también. Todos los entrantes nos gustaron muchísimo, pero todavía quedaban muchas cosas por probar…

el-bolet--restaurante-louis-1856-barcelona-jordi-vila

Era el turno de los segundos. Empezamos por un “Chateaubriand” de rape, con muselina de yuzu, ristra de patatas, apio y cebolla; el pescado se deshacía en la boca y la salsa, muy suave, no enmascaraba el sabor sino que actuaba de perfecto acompañante. Nos lo trajeron en un carro con la cabeza del pescado y acabaron de montar el plato a la vista.

rape restaurante louis 1856 barcelona jordi vila

Seguimos con un arroz casero sofrito, con sepia, pepinos de mar y cigalas, uno de los platos que más me gustó. El arroz estaba sabroso, suelto, jugoso, de los mejores que he probado. Vernos a Thais y a mi, cogiendo con el tenedor los pequeños granitos de arroz que habían quedado sueltos en el plato, era un espectáculo. Dejamos el plato limpio, limpio, limpio…

arroz a la cassolana restaurante louis 1856 barcelona jordi vila

Y por último llegó la inmensa “Pilota de escudella King Size en torchón de col, con mongetes del ganxet (habitas blancas) y galets con espinacas”.  Es una versión en gigante de las pequeñas bolitas de carne que se echan en la típica sopa catalana de galets. Yo no probé la carne (ya sabéis que no soy demasiado carnívora), pero los entendidos quedaron encantados con este plato.

pilota de escudella restaurante louis 1856 barcelona jordi vila

Después de comer toooooodo esto, y con el estómago a punto de reventar, era el turno del postre, el “Milhojas con cremas al gusto”. Nos los sirvieron, al igual que el resto de platos, desde un carro en el que venían los ingredientes por separado: las planchas de hojaldre y cuatro cremas a elegir entre crema de maracuyá, crema pastelera con vainilla, chocolate con leche y crema de fresas. Por último le añadían un poco de nata para acompañar.

No soy nada de milhojas, no es un postre que me fascine porque lo suelo encontrar seco, pero lo pedimos por recomendación del camarero y le agradezco el consejo. Es el mejor milhojas que he probado, se deshacía en la boca y con la crema resultaba incluso jugoso. Tenía un sabor increíble… si vuelvo algún día al Louis 1856 creo que repetiré este mismo postre.

Para que veáis la calidad de la carta, hay ciertos postres que deben pedirse al inicio de la comida, porque se van haciendo al momento para servirlos recién hechos, como es el caso de la tarta tatín.

milhojas restaurante louis 1856 barcelona jordi vila

La cena duró casi 5 horas que se me pasaron volando y resultó una experiencia muy muy especial. Además de una comida de lujo, de las que no se suelen probar muy a menudo (al menos aquellos que tenemos un bolsillo modesto), el personal te hace parte de la experiencia gastronómica, explicándote cada plato y montándolo a la vista del comensal.

El broche perfecto fue poder conocer al chef Jordi Vilà. Se lo pedimos a Eliana, nuestra camarera, y él, encantador y muy amable, se plantó en nuestra mesa en un periquete. Nos explicó más cosas sobre el Louis 1856, sobre las intenciones que tenía con este restaurante y nosotros intentamos transmitirle todo lo que habíamos disfrutado, y lo privilegiados que nos sentimos por haber probado su maravillosa cocina.

En serio, es algo que si os lo podéis permitir en alguna ocasión, debéis probar. Es una cocina que está a otro nivel y que merece la pena experimentar. El Restaurante Louis 1856 se inaugura el próximo 26 de noviembre, así que apuntad esta fecha y preparaos para disfrutar de lo lindo.

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Restaurante Louis 1856, en la Fábrica Moritz

Dirección: Ronda de Sant Antoni, 41. Barcelona
Teléfono: 93 425 37 70
Web: louis1856.com
Precio medio: desde 60 €/persona

 

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28 ENERO 2017
3 COMENTARIOS
ÚLTIMOS COMENTARIOS

3 comentarios en “Louis 1856, el inolvidable restaurante secreto de Jordi Vilà

  1. Me ha encantado tu descripción, realmente fue una noche especial por muchas cosas, el entorno, la comida, los camareros, el chef y …. sorprendentemente por la compañia. Nos compenetramos muy bien y creo que todos aportamos nuestro granito de arena para que acabara siendo una gran velada!
    Y que decir de la descripción del Arroz casero sofrito, con sepia, pepinos de mar y cigalas jajajajajaja creo que sueño con el y todo 😉

    Un placer haberos conocido, espero que repitamos pq hacemos un gran equipo!

    1. Gracias por tu comentario Thaïs!! Me ha hecho muchísima ilusión!! 🙂
      Pue espero que coincidamos de nuevo, de verdad, porque sois encantadores. Bueno, lo de ir a la inauguración del espacio de Lucía, yo lo decía en serio, eh? Nos vemos allí!
      Un abrazo!!

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